domenica, giugno 06, 2010

Hasta el cocinero de Hugo Chávez es cubano - Diego Arria en ABC.es

«Hasta el cocinero de Hugo Chávez es cubano»


Diego Arría, en un momento de la entrevista en el hotel madrileño en que se hospeda
Domingo , 06-06-10
POR MARÍA CANDELA
FOTO ERNESTO AGUDO
abc.es

MADRID. Diego Arría es una de las voces venezolanas más críticas con el régimen de Hugo Chávez. Ex embajador de Venezuela ante la ONU (1991-1994) y ex gobernador de Caracas en la década de 1970, Arría está estos días de gira por Europa para denunciar ante organismos internacionales la violación de derechos en su país.
-¿Qué es lo que denuncia en Europa?
-Que el teniente coronel Chávez utiliza la excusa de que va a acabar con lo que él llama los oligarcas, cuando lo que está haciendo es acabar con los trabajadores independientes. Él quiere secuestrar a los trabajadores, que todos sean del Estado. Por eso los empleados de la Polar han dicho estos días «prefiero perder la vida a perder mi empleo». Ése es el gran desafío que Chávez tiene ahora, que los propios trabajadores lo rechazan.
-El pasado 30 abril el Gobierno venezolano expropió su finca «Las Carolinas». ¿Qué medidas ha tomado en su defensa?
-Hemos creado un grupo que se llama «Rescatando Venezuela» donde vamos a alzar la voz por aquellos que no la han podido alzar. Después de expropiarme la finca, me enteré de que hay más de 300 familias españolas a quienes Chávez les ha asaltado y arrebatado su propiedad.
-¿Qué ha hecho el Gobierno español al respecto?
-El silencio del Gobierno español no ha ayudado nada. He visto familias destrozadas, en la calle, y la defensa de España con el silencio no va a salvarlas. España debería tener una posición más aguerrida, más frontal. Me sorprende mucho, siendo el país que tiene la colonia más grande en Venezuela y también por la posición que mi país tuvo de respaldo a la democracia en España. Cuando oí que el secretario de Estado español para Iberoamérica se reunió con el canciller venezolano y dijo que la relación era excelente, me pregunté cómo podía ser excelente cuando hay presuntos terroristas de ETA en Venezuela.
-¿A qué cree que se debe este silencio del Gobierno español?
-Creo que se han tomado demasiado en serio eso de que los países no tienen amigos sino intereses. Me parece bien que los haya, pero la defensa de 300 familias españolas es mucho más importante que la de los intereses económicos.
-¿Y el silencio de la comunidad internacional?
-El petróleo ha sido como un velo negro que ha caído sobre la comunidad internacional. Ahora se comienza a transparentar. Se empiezan a percatar de que éste es un Gobierno militar. De hecho, es el Gobierno más militarizado que ha tenido América Latina en toda su historia. Chávez no confía ni quiere a los civiles. No confía en los venezolanos, hasta su cocinero es cubano.
-Hace un par de días se reunió en La Haya con Baltasar Garzón, ¿le va a ayudar el juez en la causa que usted denuncia?
-Mi visita a Garzón fue personal. Yo soy amigo del juez y aunque evidentemente no hablamos del campeonato de fútbol en Sudáfrica [risas], pero yo sé que está involucrado en este tema.
-Ha hablado usted en repetidas ocasiones de la cesión que Chávez ha hecho de aspectos estratégicos del país a Cuba y Brasil.
-Cuba es el país ocupante de Venezuela. Hoy día hay 70.000 soldados cubanos en Venezuela que, sin disparar un tiro, se han apropiado del país. Los cubanos saben que si Chávez cae, ellos también caerán. Cuba se está jugando en Venezuela su solvencia económica. El caso de Brasil es aún peor porque, como dice un amigo mío, Brasil se ha convertido en un gigante económico y un pigmeo moral.
-En septiembre hay elecciones en Venezuela a la Asamblea Nacional. ¿Cómo influirá en ellas la nueva Ley del Poder Popular?
-Lo que busca esta ley es crear una república de comunas, igual que la URSS. Lo curioso es que estamos volviendo al año 1917 para inventar nuestro futuro. En definitiva, se trata de crear una asamblea popular paralela. Y así, aunque nosotros sacáramos el ciento por cien de los votos de la Asamblea, habría un sistema paralelo.
-¿Cómo ve el futuro de su país a corto plazo?
-Veo que vamos a llegar al enfrentamiento.