sabato, gennaio 17, 2009

Coartadas de legalidad -Bruni, Cuentos intrascendentes

Coartadas de legalidad

El 2 de diciembre del 2007, el pueblo venezolano rechazó en referendo la Reforma Constitucional que introducía la reelección indefinida del Presidente. Sin embargo, a un año de la derrota de su propuesta, el Presidente Chávez empuja una enmienda constitucional para reintroducir la reelección indefinida. Tras el anuncio presidencial, políticos, abogados y figuras de poderes supuestamente independientes se han apresurado en darnos opiniones legales para hacernos entender que no hay nada de malo, jurídicamente hablando, en la nueva propuesta.

Las contorsiones legales no son simples y presentan estrategias divergentes según el caso: algunos conceptos de la Constitución son interpretados de manera amplísima, estirando al máximo su posible significado, mientras que otros son vistos de manera estrecha, miope y literal, leyendo la Constitución al pie de la letra, y olvidando completamente el espíritu de la ley.

El resultado es una Constitución plastilina cuya interpretación se estira o se endurece para que se amolde perfectamente al querer del caudillo Presidente.

A continuación paso a analizar los distintos tipos de coartadas que he oído o leído sobre la legalidad de la propuesta de Enmienda Constitucional.

1.- Coartadas de amplia interpretación

1.1- La alternabilidad potencial

La alternabilidad es un escollo mayor para la Enmienda ya que el artículo 6 de la Constitución la enuncia como un principio fundamental. Por lo tanto, una reforma que implique tocar ese principio estaría modificando la Constitución y necesitaría del aval de una Asamblea Constituyente.

Para saltar ese obstáculo jurídico de peso se le ha dado, recientemente, una interpretación amplísima: dado que existen elecciones y mecanismos revocatorios, la alternabilidad suscrita en los principios fundamentales de la Constitución no se vería afectada ya que el pueblo decidiría si el mandatario se queda o se va.

En otras palabras, la alternabilidad sería interpretada como el potencial de tener un mandatario diferente, más que la certitud de tenerlo.

No estoy de acuerdo con esa interpretación.

De hecho, si los Venezolanos se despiertan dentro de veinte años con un gobernante electo que haya estado en el poder durante 30 años, no se podrá decir que hubo en ese período alternabilidad de poder, así las elecciones hayan sido impecables.

Hasta hace unos días, la nueva definición de alternabilidad implicaba imponer un escollo jurídico mayor no muy fácil de franquear: si la alternabilidad presidencial es interpretada como un potencial de alternancia de gobierno, lo mismo debería suceder con los otros cargos de elección con posibilidad de revocatorio. Sino, se estaría introduciendo una alternabilidad bicéfala que es interpretada de una manera para el Presidente y de otra manera para los otros funcionarios.

Esa “bicefalidad” no está actualmente planteada en los principios fundamentales de la Constitución. Por lo tanto el introducirla implicaría un cambio fundamental y necesitaría de una Asamblea Constituyente.

Sospecho entonces que aquellos que se dedican a fabricarle coartadas jurídicas al Presidente lo previnieron de esta evidente “bicefalidad”, por lo cual la propuesta de reelección indefinida ha sido sorpresivamente extendida a los otros cargos revocables de elección popular.


1.2- Restricción del artículo 230

Otro argumento que he oído para apoyar la reelección indefinida es que el artículo 230 que estipula que el Presidente puede ser reelecto una sola vez restringe la escogencia del pueblo y por lo tanto, sería anti-democrático. En este caso, la restricción del artículo 230 fue justamente impuesta por los legisladores para asegurar una solidez democrática que perdurara en el tiempo.

De hecho, estaba claro para los legisladores que había que evitar la tentación de que las arcaicas corrientes del caudillismo aún presentes en el espíritu venezolano pudiesen prevalecer. Es por eso que la Constitución del 61 restringe la reelección y que tal restricción persiste en la del 99.

Por lo tanto, y dado que la restricción existe de manera expresa, el intentar cambiarla no es un asunto trivial ya que atenta contra el espíritu fundamental de la Constitución y necesitaría del aval de una Asamblea Constituyente.


1.3-Grandes democracias del mundo no ponen término a los mandatos

En varias oportunidades, he oído como argumento el hecho de que haya grandes democracias del mundo que no ponen término a sus mandatos. Se trata de una "coartada de amplia interpretación" porque la mayoría de los países que se mencionan como ejemplos tienen sistemas parlamentarios.

El hecho no es casual. Los sistemas presidenciales ofrecen enorme poder a sus mandatarios de turno, por lo tanto, los mandatos terminales son utilizados para frenarlo. De hecho, no se de democracias verdaderamente sólidas con sistemas presidenciales sin límites de tiempo. El ejemplo de Francia, que es citado a menudo, no sólo pasa por alto el hecho de que Francia tiene un sistema mixto (parlamentario y presidencial) sino que recientemente se pasó una ley para restringir el número de mandatos del Presidente, así que la reelección indefinida ya no es Francesa.

Lo contrario también es cierto: los ejemplos de sistemas presidenciales sin límite de mandato no son particularmente representativos de grandes democracias. Es el caso de Cuba, Zimbabue y Bielorusia.

Los sistemas parlamentarios, por el contrario, no sólo están menos enfocados hacia el individuo, sino que tienen una serie de controles internos que automáticamente limitan el poder y fuerzan al mandatario a rendir cuentas constantemente sobre su gestión. De hecho, no es el jefe quien gobierna, sino el partido, el cual puede decidir cuando quiera del cambio de jefe. Incluso, en el sistema inglés, el jefe de la oposición forma parte del gobierno, con presupuestos, espacios y prebendas propias. Su función es interrogar diariamente al mandatario y a sus ministros sobre su gestión. En otras palabras, la oposición y el propio partido de gobierno tienen un rol clave para contrarrestar cualquier exceso de poder del mandatario.

Como se puede apreciar, la situación dista mucho del caso de los sistemas presidenciales en general, y de la Venezuela bajo Chávez, en particular.

Por ejemplo, en un sistema parlamentario como el de Canadá, el primer ministro pide permiso para tener media hora de televisión de Estado para hablarle una vez al año a la nación. El mensaje es enviado previamente a los medios y, sistemáticamente, el jefe de la oposición recibe exactamente el mismo espacio y habla inmediatamente después, para conservar la equidad del gobierno.

Nada que ver con las cinco horas semanales de Aló Presidente ni las cadenas continuas de tiempo indeterminado que existen en Venezuela.

1.4- La figura del Referendo Revocatorio es garante de alternabilidad

Para los que apoyan la reelección indefinida, el Referendo Revocatorio es garante de la alternabilidad democrática.

Se trata de una bonita coartada de legalidad ya que, en teoría, el pueblo tiene la potestad de revocar libremente cualquier mandato a mitad de período.

Ésa es la teoría. Lamentablemente, en la historia reciente de Venezuela, la firma para pedir el Revocatorio del Presidente Chávez fue convertida en instrumento sistemático de discriminación y coerción, de manera tal que nunca más el pueblo venezolano querrá atreverse a poner su firma para revocar a nadie con verdadero poder.

Por lo tanto, incluso si el Revocatorio hubiese podido ser una figura para contrarrestar el poder ilimitado de un mandatario con ansias caudillista, en la práctica, no sólo ha sido un fracaso, ya que nunca la Venezuela moderna ha sido tan dependiente de un caudillo, sino que representó un instrumento de división de la población y cercenamiento de derechos individuales.

En conclusión, no se puede utilizar una figura legal cuya aplicabilidad ha sido extremadamente nociva para los derechos humanos y la salud democrática del país, como argumento para contrarrestar el enorme peligro para la democracia que significaría la introducción de la reelección indefinida.

2.-Coartadas de interpretación estrecha

Los que apoyan con argumentos legales la reelección indefinida pasan totalmente por alto el hecho de que ya hubo en Venezuela un Referendo sobre la Reforma y uno de los puntos de esa Reforma, el más importante, fue, justamente, el de la reelección indefinida.

Pero cuando se les pregunta sobre ese importante detalle, aquellos que en los otros puntos incitan a la mayor amplitud interpretativa, se vuelcan ahora hacia una interpretación literal y obtusa de la Constitución.


2.1-Enmienda no es Reforma

El artículo 345 de la Constitución indica que la Reforma no puede votarse dos veces en el mismo período Constitucional. La coartada utilizada por los voceros jurídicos del Presidente es que la Enmienda no es igual a la Reforma y que se estaría votando por dos cosas completamente distintas.

Hay dos argumentos, uno literal, la palabra "enmienda" y la palabra "reforma" son diferentes y el otro más de fondo, la Reforma del 2007 trataba de un conjunto de modificaciones mientras que la Enmienda del 2009 sería una modificación bien precisa.

Comencemos por analizar el segundo argumento según el cual el artículo 345 no se aplicaría porque los venezolanos estarían votando sobre dos propuestas distintas.

El artículo 344 de la Constitución del 99 establece que el Referendo sobre la Reforma podrá votarse separadamente. Al Presidente Chávez se le sugirió que hiciera uso de esa prerrogativa y no quiso: prefirió inserir la reelección indefinida dentro de un conjunto de artículos y pedir que se votara en bloque. De tal manera, si la Reforma hubiese pasado, la reelección indefinida, y todas las modificaciones que el Presidente propuso, habrían sido aprobadas, así el elector hubiese estado en desacuerdo con algunas de ellas.

No fue el caso: el Presidente perdió por lo que la reelección indefinida y todos los otros artículos propuestos fueron rechazados. En pocas palabras, la reelección indefinida ya fue votada y rechazada por el electorado.

Vayamos ahora al argumento literal según el cual el artículo 345 no se aplicaría porque la Enmienda y la Reforma son dos figuras distintas, y el 345 utiliza el término "Reforma".

Es allí donde hay que dejar la interpretación literal y ahondar en la lógica y el espíritu de la ley.

La Enmienda se ajusta al espíritu del artículo 345, a pesar de lo que quieren hacernos creer los defensores de la propuesta, ya que si se le permite al Presidente Chávez regresar por vía de Enmienda sobre un punto que ya fue votado y que el pueblo rechazó, nada le impedirá a un Presidente, éste, o cualquier otro, someter al país hasta el cansancio a Referendos constantes sobre el mismo tema pasando alegremente de la Reforma a la Enmienda. Lo contrario también sería cierto: nada le impediría a los oponentes proponer indefinidamente el punto contrario, hasta que sea aprobado.


Es por eso que el artículo 345 existe, para que se evite esa circunstancia. En conclusión, aceptar jurídicamente que se pueda ir a enmienda sobre un punto que ya fue votado y rechazado por vía de reforma o, incluso, por vía de enmienda previa, es abrir una caja de Pandora que puede costarle muy caro al país, en términos de paz y estabilidad democrática y una violación clara al espíritu de la ley.

2.2.-Nuevas coartadas

El año nuevo nos trajo una sorpresa: el Presidente y sus simpatizantes, que hasta hace unos pocos días defendían fervientemente y sin titubeo el que sólo el Presidente pudiese ser reelecto indefinidamente, hicieron un “volte-face” espectacular. Ya sea por razones de impopularidad de la propuesta o para que la coartada de alternabilidad pudiese cuadrar mejor jurídicamente, ahora se propone que todos los cargos de elección popular puedan contar con reelección indefinida.

El problema es que el argumento de que la Enmienda era simplemente borrarle una frase a uno de los artículos ya no es cierto, ya que habría que modificar varios artículos. Cabe preguntarse si ahora la Enmienda que no era Reforma se transforma en una Reforma que es Enmienda.

Ante tal argumento, los fabricantes de coartadas nos dicen que el artículo 340 enuncia que la Enmienda tiene por objeto la adición o modificación de uno o varios artículos de la Constitución.

En efecto, es el caso, sólo que el artículo agrega al final "sin alterar su estructura fundamental".

En otras palabras, si la enmienda de un artículo era ilegal, también lo es la de varios artículos ya que está basada en una nueva interpretación de lo que son los mandatos alternables y sobre todo, pasa completamente por alto el hecho de que ya se votó sobre la reelección indefinida.

En cualquier caso, a pesar de toda las filigranas jurídicas que quieren vendernos, todos sabemos lo que sucede: los cambios constitucionales obedecen exclusivamente al deseo de un caudillo de quedarse eternamente en el poder y son posibles únicamente por el enorme vacío de institucionalidad democrática en el que el Presidente, y sus fabricantes de coartadas, han llevado a Venezuela.

Legal Alibis by Bruni (english, by Devil)

Legal Alibis by Bruni


Bruni from Cuentos Intrascendentes 
wrote a very good description of the alibis and excuses that the legal eagles of the revolution have been using to justify the indefinite reelection referendum. Because of its content and throughness I thought it was essential not only to translate it, but also give it the  widest possible dissemination so I helped her translate it to post it here.

Legal Alibis by Bruni

On December 2, 2007, the people of Venezuela  rejected  the  indefinite reelection of the President in  a Constitutional Reform referendum. However, a year after the defeat of his proposal, President Chavez is pushing again for a constitutional amendment to reintroduce indefinite reelection. Following the presidential announcement, politicians, lawyers and figures of supposedly independent public powers have rushed to give us legal opinions to make us understand that there is nothing wrong, legally speaking, with the new proposal.

The legal contortions are not simple and present diverging strategies depending on each case: some concepts of the Constitution are interpreted with wide latitude, stretching to the maximum its possible meaning, while others are a narrow, myopic and literal reading of the Constitution, which completely ignores the spirit of the law.

The result is a silly putty Constitution whose interpretation is stretched or hardened so that it tailors to the desires of the caudillistic President.

In what follows, I analyze the different types of "alibis"  that I have heard or read about with regards to the legality of the constitutional amendment.

1 .- Broad Interpretation Alibis

1.1.-The Potential Alternability

Alternability is a major hurdle for the amendment since Article 6 of the Constitution clearly declares it as a fundamental principle. Therefore, a reform that would involve touching this principle would be modifying the Constitution and would require the approval of a Constituent Assembly.

To bypass this major legal obstacle, a much broader interpretation has been given recently: Since there exist elections  recall referenda procedures, the notion of Alternability  contained in the fundamental principles of the Constitution would not be affected as long as the people have the power to decide whether the President stays or leaves.

In other words, Alternability would be interpreted as the potential to have a different President rather than the certainty of having him.
I disagree with that interpretation.

In fact, if Venezuelans awaken in twenty years with an elected President who has been in power for 30 years, one can not say that there was during  that time alternability of power, even if elections have been impeccable.

Until a few days ago, the new definition of Alternability meant imposing a  legal hurdle not easy to overcome: if the Presidential alternability  were interpreted as a potential for alternating governments, the same definition should have been applied to the other elected positions which have the possibility of recall. Otherwise, Alternability would have been interpreted in one way for the President and in another way for other elected officials.

That two-headed definition is not recognized in the fundamental principles of the Constitution. Therefore to insert it would have implied a fundamental change and would have needed a Constituent Assembly.

Therefore,  I suspect that those who devote themselves to making up legal alibis for the President warned him of this obvious duality, which is why the indefinite re-election proposal was unexpectedly extended to other elected officials.

1.2-Restrictiveness of Article 230

Another argument I have heard to support indefinite re-election is that Article 230, which stipulates that the President may be reelected only once, restricts the choice of the people and therefore it would be anti-democratic. In this case, the restrictiveness of Article 230 was precisely imposed by legislators to insure a solid democracy which would endure in time.

In fact, it was clear to lawmakers that there was the need to avoid the temptations that the archaic currents of caudillismo still present in the Venezuelan spirit would prevail. That is why the 1961 Constitution restricts reelection and that such a limitation persists in that of 1999.

Therefore, and because the restriction exists in explicit fashion , trying  to change it is not a trivial matter because it goes against the fundamental spirit of the Constitution and would require the endorsement of a Constituent Assembly.

1.3-Great democracies of the world  do not put an end to Presidential mandates.

In various occasions, I have heard as an argument the fact that the great democracies of the world do not impose term limits to mandates. This happens to be "a wide interpretation alibi" because the majority of the countries that are mentioned have parliamentary systems.

This is not a casual fact. Presidential systems give enormous amounts of power to the current President. Therefore, term limits are used to slow contain them. In fact, I know of no solid democracy with presidential systems without term limits. The example of France, which is commonly cited, not only ignores the fact that France has a mixed system (parliamentary and presidential) but also that recently a law was approved to restrict the terms of the President, so that indefinite reelection is no longer a French phenomenom.

The opposite is also true: the examples of presidential systems without term limits are not particularly representative of great democracies. Such is the case of Cuba, Zimbabwe and Bieloruss.

Parliamentary systems, on the contrary, not only are less focused on the individual, but they have a series of internal controls which automatically limit power and force the President to constantly give account of his actions and decisions. In fact, it is not the Head of State who governs, but the party. In the British system the head of the opposition even is part of the Government, with a budget, space and his own perks. His role is to question the Prime Minister and his Ministers daily about what they are doing. In other words, the opposition and the Government's party have a key role to counteract any abuse of power by the Prime Minister.

As an example, in a parliamentary system like that of Canada, the Prime Minister asks for permission to have half an hour a year to talk to the Nation. The message is previously sent to the media and systematically, the Head of the opposition receives exactly the same space and speaks immediately afterwards in order to preserve a balance with the Government.

Very little to do with the weekly five hours of Alo Presidente, nor the continuos nationwide addresess (cadenas) of indeterminate length that exist in Venezuela.

1.4 The concept of a recall referendum is guarantee of Alternability

To those that support indefinite reelection, the recall referendum is the guarantee of democratic alternability.

It is a pretty alibi of legality since, in theory, the people have the power to freely revoke any mandate in the middle of the term.

That is the theory. Sadly, in the recent history of Venezuela, the petition to request the recall referendum against President Chavez was turned into a systematic instrument of discrimination and coercion in such a way that the Venezuelan people will never again dare to sign a petition to revoke anyone with true power.

Therefore, even if the recall referendum could have been an instrument to counteract the unlimited power of a President with caudillo aspirations, in practice, it not only has been a failure, since never modern Venezuela had been so dependent on the Caudillo, but it represented an instrument of division of the population and of limiting individual rights.

In conclusion, one can not use a legal concept whose applicability has been extremely harmful to both human rights as well as the democratic well being of the country as an agument to counteract the enormous danger that the introduction of indefinite reelection would represent.

2.-Narrow interpretation alibis

Those that back with legal arguments the indefinite election skip over the fact that there already was in Venezuela a referendum about a reform and one of points of that reform, the most important one, was precisely, that of the indefinite reelection.

But when they are asked about that important detail, those that on other points argue for the widest range of interpretation, turn then towards a literal and obtuse interpretation of the Constitution.

2.1 Article 345 of the Constitution states that a reform can not be voted twice within the same Constitutional period. The alibi used by the legal spokesmen of the President is that an amendment is not the same as a reform and that we would be voting on two completely different things.

There are two arguments, one literal, the words "amendment" and "reform" are different and another one to the heart of the matter, the reform of 2007 dealt with a group of changes while the 2009 amendment would deal with a very precise modification.

Let's begin by analyzing the second argument according to which Article 345 of the Constitution would not apply because Venezuelans would be voting on two different proposals.

Article 344 of the 1999 Constitution establishes that the referendum for the reform can be voted separately. President Chavez was told to make use of the prerogative and he did not want to: He opted for inserting the indefinite reelection within a group of articles and ask that they be voted as a block. Thus, had the reform been approved, the indefinite reelection, and all of the changes the President had proposed would have been approved, even if the voter had disagreed with sme of them.

That was not the case: The president lost, which is why the indefinite reelection and all of the other articles proposed were rejected. In a few words, the indefinite reelection was voted on and rejected by the voters.

Let us now go to the literal argument according to which Article 345 does not apply because the amendment and the reform are two different concepts and 345 uses the word "reform".

An amendment fits within the spirit of Article 345, despite what the defenders of the proposal want us to believe, because if you allow President Chavez to come back via an amendment to vote on a point that the people rejected already, nothing will stop a President, whether this one or any other one, to subject the country until they are worn out, to constant referenda on the same subject happily going from a reform to an amendment. The opposite would also be true: Nothing would stop the opponents from proposing the opposite point until it is approved.

That is why Article 345 exists, to avoid such a circumnstance. In conclusion, to legally accept that you can vote on an amendment over a subject that was already voted and rejected via reform or even, via a prior amendment is to open a Pandora'd Box that could be very costly for the country in terms of peace and democratic stability and a clear violation of the law.

2.2.-New Alibis

The New Year brought us a surprise: The President and his supporters, which up to a few days earlier fervently defended without any hesitation that only the President should be reelected indefinitely, made a spectacular about face. Whether for reasons related to the lack of popularity of the proposal or because the alibi of alternability would fit better from a legal point of  view, it is now proposed that all popularly elected positions be allowed to have an indefinite reelection.

The problem is that the argument of the amendment was simply to erase a phrase to one of the article is not longer true, since now a number of articles need to be modified. One could ask if now the amendment which was not a reform is being transformed in a reform which is an amendment.

In the face of such an argument, the alibi makers tell us that Artile 340 states that the amendment has as its objective adding or modifying one or more articles of the Constitution.

That is in fact the case, except that the article adds at the end "without altering its fundamental structure".

In other words, if the amendment of an article was illegal, so will be one on many articles since it is based on a new interpretation of what alternate mandates are and above all, it completely ignores the fact that the indefinite reelection was already voted on.

In any case, despite all of the legal intricacies that they want to sell us, we all know what is happening: The Constitutional changes obey only to the desires of a Caudillo to remain in power eternally and are possible only because of the huge vacuum of democratic institutionality in which the President and his alibi makers, have led Venezuela into.

giovedì, gennaio 15, 2009

ESTILO LULA: Foro de Sao Paulo proteje a terrorista asesino rojo-rojito italiano, Battisti

LULA baja la mascara, y niega extradiccion para un PLURIhomicida terrorista ROJO italiano: asi el foro de Sao Paulo protege sus afiliados.

La asociacion de victimas del terorismo dije "basta impunidad a terroristas"

BATTISTI: ASS. 2 AGOSTO A LULA, BASTA IMPUNITA' A TERRORISTIBolognesi scrive a presidente Brasile contro asilo politico
(ANSA) - BOLOGNA, 15 GEN - L' Associazione 2 agosto di Bologna, ha scritto al presidente del Brasile Lula protestando ''per l' impunita' '' all'ex terrorista Cesare Battisti. ''La nostra associazione, composta di familiari che hanno subito sulla propria pelle le conseguenze del terrorismo, ritiene sconcertante questo comportamento - scrive tra l' altro il presidente dell' associazione, Paolo Bolognesi, riferendosi all' asilo politico concesso - Anche Lei, a parole, a nome del suo Paese, si batte contro il terrorismo per poi tutelarne la copertura e soprattutto l'impunita'''. (ANSA).

mercoledì, gennaio 14, 2009

Hey, Chugo, aqui no se entiende nada!. Y los Venebobos se comen esta mierda? AH AH AH!

The Devil's Excrement: "Tuesday, January 13, 2009

This is the referendum question...

And this will be the rather obtuse question that Venezuelans will vote in the upcoming referendum:

Do you approve of the widening of the political rights of Venezuelans in the terms contemplated in the amendment to articles 230, 160, 174, 192 and 162 of the Constitution of the Bolivarian Republic of Venezuela, processed by the National Assembly, which allows people to run for all positions of popular election in such a way that their election will be the exclusive expression of the vote of the people?

which is a loose translation of:

¿Aprueba usted la ampliacion de los derechos politicos de las venezolanas y los venezolanos en los terminos contemplados en la enmienda de los articulos 230, 160, 174, 192 y 162 de la Constitucion de la Republica Bolivariana de Venezuela, tramitada por la Asamblea Nacional, al permitirse la postulacion para todos los cargos de eleccion popular de modo que su eleccion sea expresion exclusiva del voto del pueblo?"

martedì, gennaio 13, 2009

Dictatorship for Dummies - M.A.O'Grady via VN&V

Dictatorship for Dummies
To open the blogging year formally with a big salvo we have the latest article from Maria Anstasia O'Grady. As a piece of clarity, objective opinion and real knowledge of the current Venezuelan situation she cannot be matched. Well, it is an opinion piece so she certainly can say what other journalists such as NYT's Romero or WaPo's Forero are not allowed to say. The point here is that they all know what Chavez is up to and are increasingly vocal about it.

Since I have not posted much lately (more on that later), for the official return in service of this blog I will post the article in full below with some minor comments on my part.

--- --- --- --- --- --- --- --- ---
Optimists have long theorized that Venezuela's Hugo Chávez would meet his Waterloo with the burst of the petroleum bubble. But with oil prices down some 75% from their highs last year and the jackboot of the regime still firmly planted on the nation's neck, that theory requires revisiting.

It is true that popular discontent with chavismo has been rising as oil prices have been falling. The disillusionment is even likely to increase in the months ahead as the economy swoons. But having used the boom years to consolidate power and destroy all institutional checks and balances, Mr. Chávez has little incentive to return the country to political pluralism even if most Venezuelans are sick of his tyranny. If anything, he is apt to become more aggressive and dangerous as the bloom comes off his revolutionary rose in 2009 and he feels more threatened.

Indeed. I must remind readers that the take over of Venezuela started with the take over of the Judicial System in late December 1999. This has been the key to everything since now it is pointless to sue the state since you will never win a political case, while the state pays for a boatloads of lawyers to harass any person perceived to be a political enemy or target. This blog is chock-full of such stories.

Certainly "elections" can't be expected to matter much. Mr. Chávez now controls the entire electoral process, from voter rolls to tallying totals after the polls have closed. Under enormous public pressure he accepted defeat in his 2007 bid for constitutional reforms designed to make him president for life. But so what? That loss allowed him to maintain the guise of democracy, and now he has decided that there will be another referendum on the same question in February. Presumably Venezuela will repeat this exercise until the right answer is produced.

All police states hold "elections." But they also specialize in combining the state's monopoly use of force with a monopoly in economic power and information control. Together these three weapons easily quash dissent. Venezuela is a prime example.

The Venezuelan government is now a military government. Mr. Chávez purged the armed forces leadership in 2002 and replaced fired officers with those loyal to his socialist cause. Like their counterparts in Cuba, these elevated comandantes are well compensated. Lack of transparency makes it impossible to know just how much they get paid for their loyalty, but it is safe to say that they have not been left out of the oil fiesta that compliant chavistas have enjoyed over the past decade. Even if the resource pool shrinks this year, neither their importance nor their rewards are likely to diminish.

This is a crucial point too, even essential. Venezuela is in fact now a military regime. Armed forces personnel are at all echelons of public administration and most of the time at the positions where decisions are made and where the money flows. We are suffering all the problems of a military dictatorship and the military did not even need to make a coup to reach the position of power they hold today.

Mr. Chávez has also taken over the Metropolitan Police in Caracas, imported Cuban intelligence agents, and armed his own Bolivarian militias, whose job it is to act as neighborhood enforcers. Should Venezuelans decide that they are tired of one-man rule, chavismo has enough weapons on hand to convince them otherwise.

The most recent example was when the new Caracas mayor found in his poayroll thousands of people paid for doing nothing else but poltivcal activism, preferably violently.

Yet the art of dictatorship has been greatly refined since Stalin killed millions of his own people. Modern tyrants understand that there are many ways to manipulate their subjects and most do not require the use of force.
One measure that Mr. Chávez relies on heavily is control of the narrative. In government schools children are indoctrinated in Bolivarian thought. Meanwhile the state has stripped the media of its independence and now dominates all free television in the country. This allows the government to marinate the poor in Mr. Chávez's antimarket dogma. His captive audiences are told repeatedly that hardship of every sort -- including headline inflation of 31% last year -- is the result of profit makers, middlemen and consumerism.

Note: private opposition Media includes now ONLY RCTV through cable alone and Globovision which is seen on the air only in Caracas and Valencia, through cable elsewhere. If you cannot afford cable, you cannot afford contrasting opinions outside of Caracas and Valencia.

The Orwellian screen is also used to stir up nationalist sentiment against foreign devils, like the U.S., Colombia and Israel. The audience has witnessed violence in Gaza through the lens of Hamas, and last week Mr. Chávez made a show of expelling the Israeli ambassador from Caracas.

Investments in revolution around South America may have to be pared back as revenues drop. But outreach to Iran and Syria is likely to continue since those relations may serve as a source of financing Mr. Chávez's military buildup. In December, the Italian daily La Stampa reported that it has seen evidence of a pact between Caracas and Tehran in which Iran uses Venezuelan aircraft for arms trafficking and Venezuela gets military aid in return. This month Turkish officials intercepted an Iranian shipment bound for Venezuela that reportedly contained materials for making explosives.

Despite all this, the most effective police-state tool remains Mr. Chávez's control over the economy. The state freely expropriates whatever it wants -- a shopping center in Caracas is Mr. Chávez's latest announced taking -- and economic freedom is dead. Moreover, the state has imposed strict capital controls, making saving or trading in hard currency impossible. Analysts are predicting another large devaluation of the bolivar in the not-too-distant future. The private sector has been wiped out, except for those who have thrown in their lot with the tyrant.

She does exaggerate some here, there is still some private sector, but it has shrunk enormously in size and importance, in particular the goods producing sector. What is much graver is that it is now too weak to ensure a speedy production increase if it were allowed to do so by the government. This is crucial because as the crisis looms food production increase cannot be fast enough to compensate for the inability of the government to sustain the current rate of foodstuff imports. There is a risk that pressed the government might use the nationalization of the remaining important private companies (Polar in particular) as an excuse for its own deficiencies. And then truly we would be a new Cuba but not as bad because of oil production. Well, not as bad for those who adulate Chavez.

The drop in oil revenues may impoverish the state, but the opposition is even poorer. Organizing a rebellion against a less-rich Chávez remains a formidable task.

-The end-

Cuba: Hillary Clinton, "Stop a restrizione sui viaggi"

Cuba: Hillary Clinton, "Stop a restrizione sui viaggi"

WASHINGTON - Nel corso di un'audizione al Senato la senatrice Hillary Clinton, prossimo segretario di stato, ha annunciato che l'amministrazione Obama si impegnera' a rimuovere le restrizioni sui viaggi a Cuba per le famiglie degli esuli. Per i parenti che si sono stabiliti negli Stati Uniti sara' dunque piu' facile far visita ai congiunti sull'isola. (Agr)

domenica, gennaio 11, 2009

CASTRO AND TERRORISM - NET FOR CUBA

NET FOR CUBA INTERNATIONAL - TERRORISM: "CASTRO AND TERRORISM
1959-2001

A CHRONOLOGY by Eugene Pons,
with a foreword by Jaime Suchlicki,
Institute for Cuban & Cuban-American Studies Occasional Paper Series September 2001

FOREWORD
Since 1948 when, as a young student, Fidel Castro participated in the violence that rocked Colombian
society and distributed anti-U.S. propaganda, he has been guided by two objectives: a commitment to violence and
a virulent anti-Americanism. His struggle since and his
forty-two years rule in Cuba have been characterized primarily by these goals.

In the 1960's Castro and his brother, Raul, believed that the political and economic conditions that produced their revolution existed in Latin America and that anti-American revolutions would occur throughout the continent. Cuban agents and diplomats established contact with revolutionary, terrorist and guerrilla groups in the area and began distributing propaganda, weapons and aid. Many Latin Americans were brought to Cuba for training and then returned to their countries.

At the Tricontinental Conference held in Havana in
1966 and attended by revolutionary leaders from throughout the world, Castro insisted that bullets not ballots was the way to achieve power and provided the institutional means to promote his anti-American, violent line. He insisted that 'conditions exist for an armed revolutionary struggle'"

C.A.Montaner:El nuevo populismo totalitario en El tono de la voz

Carlos Alberto Montaner interviene esta tarde en la conferencia El nuevo populismo totalitario. Consecuencia o causa del nuevo deterioro continental, que se celebra en Ciudad de Panamá.

Lo hace con la lectura del texto que sigue, que aparece simultáneamente en El Tono de la Voz por cortesía de Montaner, que le agradezco.

El evento está organizado por la Fundación Libertad y RELIAL, Red Liberal de América latina.

LAS DIEZ SEÑAS DE IDENTIDAD DE LA IZQUIERDA ESTATISTA, LAS DIEZ RAZONES POR LAS QUE MUCHOS LATINOAMERICANOS LA APOYAN, Y LOS DIEZ FACTORES QUE EXPLICAN POR QUÉ FRACASA CUANDO GOBIERNA

Por Carlos Alberto Montaner

La madre de Jorge Luis Borges murió de noventa y tantos años. Poco después del suceso, un compungido amigo del escritor le dio el pésame de una manera curiosa: “es una lástima que no hubiera llegado a los cien años”. “No crea -le contestó Borges-, ella nunca manifestó una preocupación excesiva por el sistema métrico decimal”.

No obstante, la observación de Borges no se compadece con la realidad. En nuestra cultura parece que sí hay una especial fascinación por agrupar las ideas, los mandamientos, los ejércitos -las decurias romanas-, y el dinero en decenas o en sus múltiplos: centenares, millares, millones, billones y así sucesivamente. Tal vez, no lo sé, eso tenga algo que ver con un mecanismo que facilita la comprensión racional de la realidad. En todo caso, he elegido esa fórmula para abordar el tema. Veamos si resulta.

Las diez señas de identidad de la izquierda estatista

“Populismo estatista” es una expresión demasiado vaga para definir cualquiera de las variantes de la izquierda latinoamericana actual. ¿Qué es eso? ¿De qué estamos hablando? Es un variopinto abanico que, en su extremo vegetariano, se abre con el matrimonio Kirchner-Fernández, Tabaré Vázquez y Lula da Silva, y en su extremo carnívoro se cierra con las guerrillas narcoterroristas de las FARC y el ELN. Muy cerca de ellas, prestándoles diversas formas de complicidad, yacen los hermanos Castro, Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa y Daniel Ortega.

En general, en América Latina es muy fácil identificar los miembros de esta compleja familia: todo lo que hay que hacer es remitirse al Foro de Sao Paulo, esa internacional fundada por Fidel Castro y Lula da Silva en 1990, en la que coinciden los grupos y partidos que comparten una cierta cosmovisión, y anotar la lista de sus miembros. Entre ellos están los partidos comunistas de todos los países latinoamericanos (comenzando por el de Cuba, que fue el que convocó a la primera reunión junto al Partido del Trabajo de Brasil), y luego el resto de los sospechosos habituales: los sandinistas nicaragüenses, el FMLN de El Salvador, URNG de Guatemala, el MIR chileno, el PRD mexicano, los tupamaros uruguayos, diversas formaciones trotskistas, y un largo etcétera de grupos y líderes radicales, la mayoría de ellos con un truculento pasado lleno de asesinatos y secuestros (también de sufrimientos y persecuciones), por lo que todas las noches, antes de acostarse, le ponen velas y le rezan a san Che Guevara, patrón tutelar de esta corriente ideológica.

¿Cuáles son las señas de identidad de esta tendencia política tan fuerte en América Latina? Anotemos diez rasgos, en mayor o menor medida compartidos por todos los miembros de ese vertiente. El orden de importancia, claro, variará de acuerdo con las características de cada sociedad en cuestión. No es lo mismo Brasil, un país capitalista, que Cuba, una de las naciones comunistas más estatizadas de la historia.

  • Primera, el estatismo. Creen en que le corresponde al Estado ser el principal agente económico del país. Según ellos, es el Estado quien debe controlar la economía, planificar la zona que no controla de manera expresa, y convertirse directamente en el gran productor de bienes y servicios.
  • Segunda, el asistencialismo. Creen que la principal función del Estado es redistribuir la renta, poniendo énfasis, naturalmente, en asignar distintas formas de dádivas o subsidios a las clases populares, masa cuyas simpatías políticas intentan concitar por este medio para convertirlas en la principal fuente de soporte y, en algunos casos, como sucede en Argentina, por ejemplo, en tropa de choque para defender violentamente las posiciones del gobierno.
  • Tercera, el antiempresarialismo. En general, es una corriente enemiga de la empresa privada, a la que le imputa la existencia de la pobreza y la desigualdad en nuestras sociedades. El ciudadano emprendedor no es un factor social apreciable sino despreciable, que suele buscar su provecho y no el de la comunidad.
  • Cuarta, el dirigismo antimercado. Suponen que les corresponde a los funcionarios y no al mercado decidir los precios y salarios, determinar qué y cuánto debe producirse, y quiénes y cuándo deben recibir esos bienes y servicios. Padecen, como sospechaba Hayek, de la fatal arrogancia de creer que conocen las necesidades de las personas y cómo satisfacerlas mejor que ellas mismas.
  • Quinta, el antiamericanismo. Estados Unidos es la cabeza del imperio, como suelen decir, y el principal causante de la pobreza en el tercer mundo por los injustos términos de intercambio que impone en sus relaciones comerciales internacionales, por su pérfido apoyo a los elementos antipatrióticos nacionales y por supuesta intención de controlar el mundo para explotar sus riquezas naturales.
  • Sexta, el nacionalismo cerrado. Siempre hay que sospechar de las intenciones del primer mundo desarrollado y capitalista. Sus gobiernos y sus empresas no tienen otra intención que el saqueo del tercer mundo. El desarrollo hay que hacerlo hacia dentro, con lo nuestro y para lo nuestro, apelando al proteccionismo.
  • Séptima, el antioccidentalismo. América Latina no es parte de Occidente, sino su víctima. España, Portugal y el resto de los poderes imperiales europeos le impusieron a sangre y fuego su religión, sus valores y su sistema económico y político. Hay que buscar un modo original de solucionar nuestros problemas y no imitar modelos extranjerizantes: de ahí las terceras vías, el socialismo del siglo XXI y otros engendros similares.
  • Octava, el indigenismo. Como consecuencia de lo anterior, América Latina debe reivindicar sus raíces precolombinas y retomar los valores de las civilizaciones indígenas liquidados por la influencia de los pueblos blancos europeos. Chávez ha llegado a defender la vuelta al trueque y la renuncia a la economía monetizada con gran regocijo de sus partidarios, especialmente de Evo Morales, que ve en esto una suerte de retorno al incanato.
  • Novena, el antirrepublicanismo. Se unen en el rechazo a la idea de un Estado con poderes limitados por la constitución y por el equilibrio entre instituciones que comparten la autoridad para proteger los derechos individuales. Ése (como suponía Marx) les parece un diseño concebido para que la clase capitalista mantenga las riendas. Pugnan por echar las bases de un gobierno centralista dominado por un ejecutivo que controla el proceso legislativo y el judicial.
  • Décima, el caudillismo. Rechazan la idea de la renovación democrática de las élites y la elección entre partidos de ideología variada. El poder ejecutivo lo ejerce, o debe ejercerlo, un líder iluminado que proteja los intereses de las grandes masas con el apoyo del ejército, mientras las instituciones del Estado son sólo una correa de transmisión de su voluntad omnímoda, y el método democrático una fórmula moldeable para legitimar la autoridad de un caudillo cuyo mandato no tiene fin porque así lo garantizan unas constituciones hechas ad hoc.

Las diez razones por las que muchos latinoamericanos la apoyan

No hay duda de que un sector muy importante de las sociedades latinoamericanas respalda esta tendencia. A veces se ha impuesto por la violencia, pero también por medios electorales y con los votos de la mayoría. Con sus respectivos matices y mayor o menor grado de delirio, eso es y han sido el peronismo, el castrismo, el Frente Amplio de Uruguay, el sandinismo, el chavismo, el correísmo ecuatoriano, en su momento el PRI mexicano, y el resto de estos partidos y movimientos de la llamada izquierda progresista, adjetivo curioso, dado que, cuando logran gobernar, esos países son, precisamente, los que comparativamente menos progresan en el planeta.

Diría más: no hay corriente política más latinoamericana, más popular y más arraigada en la cultura de la región que esta expresión del estatismo-dirigista-antioccidental. Naturalmente, no se trata de que las grandes mayorías tengan una clara afinidad ideológica con esta tendencia, o que simpaticen con ella tras una reflexión profunda sobre las ideas que propone y defiende, o que hayan ponderado cuidadosamente las consecuencias de sus acciones de gobierno, sino que, de alguna manera, muchísimos individuos creen ver en ella una mejor defensa de sus intereses inmediatos, los únicos, por cierto, que logran precisar.

¿Por qué ocurre ese fenómeno? ¿Por qué decenas de millones de latinoamericanos no son capaces de advertir que los países que han conseguido despegar y alcanzar unos niveles de desarrollo y una calidad de vida aceptable (esos países -Estados Unidos, España, Italia, etc- a los que emigran los mismos latinoamericanos que en sus naciones apoyan un modo diferente de hacer las cosas). Sin duda, porque hay muchos elementos en nuestra historia y en nuestro modo de ser que encajan perfectamente bien con las señas de identidad del estatismo-dirigista-antioccidental. Anotemos, las diez razones principales que explican esta errática conducta. Hay otras, pero ciñámonos al decálogo.

· Primera, la tradición histórica. Nuestras repúblicas se formaron después de tres siglos de centralismo, dirigismo y ausencia de autogobierno. Los latinoamericanos nunca tuvieron el control local de sus vidas. Las grandes decisiones las tomaban la Corona, o la Iglesia, o las autoridades enviadas desde Europa. Esa relación generó, en gran medida, la aparición de una sociedad de súbditos, no de ciudadanos, que se prolongó cuando llegó la independencia y llega hasta nuestros días. Nunca hemos concebido o entendido que, dentro de las premisas republicanas está que en las relaciones de autoridad entre la sociedad y el Estado, los funcionarios son o deben ser servidores públicos. No hemos comprendido que el mandatario está ahí para cumplir el mandato del pueblo, no para mandar al pueblo.

· Segunda, el caudillismo. La independencia de América Latina surgió bajo la advocación de los caudillos: Bolívar, Sucre, Artigas, San Martín, Hidalgo. Esa tendencia ha seguido con nosotros a lo largo del siglo XX y XXI: Perón, Getulio Vargas, Arnulfo Arias, Fidel Castro, Velasco Alvarado, Hugo Chávez. Los partidos cuentan poco, y, cuando cuentan, incluso en los democráticos, dentro de ellos opera el mismo fenómeno caudillista. Nuestras sociedades no suelen seguir ideas, sino líderes. Admiran al hombre fuerte que impone su voluntad.

· Tercera, el clientelismo. En sociedades pobres, como las nuestras, para una parte sustancial de los individuos el mejor gobierno es el que le da algo: dinero, un poco de comida, vivienda si hay mucha suerte. El mejor gobierno es el que asigna un puesto de trabajo, aunque sea superfluo, y aunque las consecuencias generales sean dañinas, porque la familia necesita comer y no hay muchas oportunidades laborales. Es la lógica de los “descamisados”. Son los clientes de los poderosos, y los poderosos alimentan esa dependencia para sostener su autoridad.

· Cuarta, el descrédito del capitalismo mercantilista-prebendario. ¿Por qué admirar los méritos de los individuos emprendedores o de los empresarios, si muchas de las grandes fortunas latinoamericanas se han hecho al amparo de las relaciones con el poder político? Casi nadie ignora el peso de los sobornos, las coimas y el favoritismo en el éxito de numerosos empresarios. En América Latina, en general, no ha existido un verdadero capitalismo empresarial de mercado, basado en la competencia, la existencia de reglas neutrales y el respeto a la ley. Lo que ha existido ha sido capitalismo mercantilista y prebendario, permanentemente coludido con el poder político, lo que constituye, de alguna manera, otra expresión del clientelismo. Los políticos eligen a los empresarios ganadores, y los empresarios ganadores sostienen a los políticos que los favorecen.

· Quinta, las opiniones de las autoridades y la ignorancia. ¿De dónde surge lo que hoy llaman una “matriz de opinión” partidaria del estatismo-dirigista-antioccidental? ¿Cómo se legitima intelectualmente esa ideología? Ese discurso crece y se fortalece en la visión marxista de los grupos comunistas; en los ataques de la iglesia católica al afán de lucro y al consumismo; en la frecuente defensa en las universidades del colectivismo marxista y del antiamericanismo; en los embates de una buena parte de los medios de comunicación y del sindicalismo contra la economía de mercado y en defensa del igualitarismo.

Súmesele a todo esto el carácter contrario a la intuición de la economía capitalista. Es muy difícil, por ejemplo, explicarles a las personas poco instruidas (y aun a las que tienen estudios) que el mercado funciona mejor que la buena voluntad de los expertos; que la competencia nos conviene a todos, aunque haya perdedores y ganadores; que los subsidios y el gasto público excesivo nos perjudican; que las supuestas conquistas sociales pueden ahogar el crecimiento y generar desempleo. Sin duda, las propuestas socialistas, aunque acaben por ser contraproducentes, están mucho más cerca del entendimiento y del corazón de los mortales comunes y corrientes que los planteamientos, digamos, de los liberales.

· Sexta, la pobreza sin horizontes de un amplio sector. De acuerdo con las mediciones más acreditadas, casi la mitad de la población latinoamericana es pobre. Dentro de esa pobreza, como sucede en Brasil, en República Dominicana o en Honduras, hay un gran segmento que no tiene posibilidades de integrarse porque carece de la educación o de las destrezas laborales mínimas. Nacen en las favelas o arrabales, allí mueren, a veces violentamente, y no encuentran jamás formas decentes de ganarse la vida dentro del sistema. Suelen llamarles “los excluidos”, como si deliberadamente “los ricos” los hubiesen orillado. ¿Por qué esperar de este sector alguna forma de lealtad con un sistema al que no consiguen siquiera integrarse?

· Séptima, la ficción del Estado de derecho. En América Latina, desde la época colonial, nadie cumple las leyes. Ni los gobernantes ni los gobernados, y eso es muy grave porque la idea de la república -teóricamente nuestra forma de gobierno-, se sostiene sobre la suposición de que los ciudadanos acatan las reglas, y, cuando no lo hacen, son castigados por los tribunales. Mas esa premisa no es cierta en nuestras tierras: los gobernantes, con frecuencia, son corruptos o ignoran las leyes y no pagan por ello ni siquiera un costo moral: los electores los reeligen. Los ciudadanos, cuando pueden, también vulneran las leyes: los más ricos evaden los impuestos o pagan coimas; los más pobres se roban la electricidad, el agua, la señal de televisión, destrozan los bienes públicos, invaden terrenos ajenos y cometen otro sinfín de delitos contra la propiedad. Y casi nadie es castigado por ello porque la policía es un desastre, los tribunales no funcionan, o lo hacen muy lentamente, o son venales. En países como Colombia o Venezuela apenas el uno por ciento de los crímenes acaban en los juzgados. Eso genera un profundo desprecio de la sociedad hacia el gobierno, aunque éste sea producto de unas elecciones democráticas, lo que explica el apoyo que suelen recibir los golpistas (Torrijos, Velasco Alvarado, Chávez, Fujimori). Todos, o casi todos los ciudadanos, sienten que viven en medio de una farsa, muy bien ejemplificada recientemente, cuando Evo Morales, con total candidez, les dijo a sus ministros que él iba a hacer cosas ilegales y que ellos, los abogados, que para eso habían estudiado, debían encargarse de legalizarlas luego.

· Octava, el victimismo. Durante siglos, por lo menos los dos siglos supuestamente republicanos, las clases dirigentes siempre han buscado una buena excusa para explicar nuestro atraso relativo: la tradición española, el peso de los indígenas, la explotación de los poderes imperiales, unas veces los ingleses o los franceses, otras los norteamericanos. Un gran economista hispano-argentino, Carlos Rodríguez Brown, lo ha explicado con una frase estupenda: “el gran amigo del hombre latinoamericano no es el perro sino el chivo expiatorio”. Ese victimismo refleja una actitud que Hanna Arendt, en otro contexto, llamaba “el síndrome de indefensión”, actitud que genera una inmensa inseguridad en nuestra potencialidad creadora.

· Novena, la clausura al exterior. Entre el victimismo, el síndrome de indefensión, la inseguridad, y la paranoica visión de los países del primer mundo como unas potencias depredadoras, ¿cómo sorprenderse de que una parte sustancial de nuestros ciudadanos prefiera cerrar las fronteras a la influencia extranjera renunciando a cualquier forma de competencia?

· Décima, la cuasi inflexible estratificación clasista y racista. Por razones culturales e históricas, América Latina es una región profundamente racista y clasista, con los blancos económicamente poderosos instalados en la cúspide, en donde frecuentemente coinciden raza y desempeño económico. En general, los negros, los indios y los mestizos -dependiendo del país, claro- ocupan los lugares más bajos en la escala social y laboral: son los que menos ganan y los peor educados. Simultáneamente, para ellos, a veces maltratados y vejados por las clases dominantes, como suele suceder con el infinito ejército de sirvientes domésticos que existe en América Latina, es mucho más difícil el ascenso por la ladera económica y social. Esto explica el lógico resentimiento contra los grupos pertenecientes a la cúpula por parte de los sectores más oscuros y más pobres del espectro racial, y su adscripción emocional a los movimientos políticos que les prometen una suerte de igualdad a la que, teóricamente, hubieran debido tener acceso en las repúblicas democráticas, garantes, supuestamente, de una igualdad de derechos y oportunidades que, en la práctica, está muy lejos de existir.

Diez factores que explican por qué fracasan los gobernantes de esta cuerda

Este epígrafe final debe comenzar por definir el concepto de fracaso. Para ello es esencial conocer los objetivos que suelen proponerse los gobiernos, y muy concretamente los encuadrados dentro de la familia del socialismo estatista. Como regla general, todos prometen aumentar la riqueza general de la sociedad, modernizar las infraestructuras, terminar con la pobreza y crear un mayor nivel de igualdad entre las personas. También aseguran que les pondrán fin a la corrupción y al desorden anterior, defenderán los intereses nacionales y colocarán al país entre las naciones punteras del planeta.

Con frecuencia, lo que sucede es lo contrario: la herencia de Perón, de Velasco Alvarado, o del sandinismo fue desastrosa. Los frutos del chavismo, aun en medio de una imparable riada de petrodólares, que ha duplicado en los diez años de Hugo Chávez todos los ingresos de los cuarenta años de los precedentes gobiernos adecos y copeyanos, no ha servido para redimir a los pobres venezolanos, ni para aumentar las clases medias, sino para destruir a la mitad de las empresas y sumergir al país en un océano de violencia social que ya le ha costado a la población, sólo en ese periodo chavista, ciento diez mil asesinatos. Un fenómeno parecido al de Cuba, que hace cincuenta años, cuando comenzó la revolución, era uno de los tres países más ricos de América Latina, y hoy está entre los tres más pobres.

¿Por qué fracasan gentes, al menos en algunos casos, aparentemente bien intencionadas? Fracasan, fundamentalmente, porque no entienden cómo se crea la riqueza o cómo se destruye. Aciertan, con frecuencia, en la identificación de los males que aquejan al continente, pero confunden las causas y se equivocan en los métodos que proponen para erradicar los problemas. Concretemos las diez razones que explican estos estridentes fracasos.

· Primera, la riqueza sólo se crea en las empresas. Parece una afirmación de Pero Grullo, algo que uno aprende en la adolescencia, pero la izquierda estatista-dirigista-antioccidental suele ignorarla. Una empresa es una entidad compuesta por una persona, o por cien mil personas, que produce un bien o un servicio y se lo ofrece al consumidor por un precio. Con los beneficios que obtiene la empresa, ésta invierte, crece, genera empleo y aumenta progresivamente el tamaño de la economía. Es así como crecen los países y se enriquecen todas las sociedades. El antiempresarialismo es una actitud suicida que conduce al empobrecimiento general.

· Segunda, las sociedades ricas son las que consiguen desarrollar un amplio tejido empresarial.No hay naciones ricas o pobres. Hay naciones que han logrado crear un amplio y diverso tejido empresarial, con gran valor agregado, lo que les ha permitido sustentar grandes sectores sociales medios, como sucede en Estados Unidos, Alemania, Holanda, Dinamarca y otros veinticinco países. Suiza, un país pequeño, sin salida al mar, con una población más o menos como la de Buenos Aires, dividido en etnias diferentes, que hasta hace muy poco ni siquiera pertenecía a la ONU, es la nación más rica del mundo. ¿Por qué? Por la riqueza creada por su tejido empresarial.

· Tercera, las sociedades menos desiguales son las que cuentan con ese rico tejido empresarial.La forma efectiva de combatir la pobreza y la desigualdad no es la redistribución de la riqueza creada, sino el fomento de empresas con gran valor agregado. Las sociedades menos desiguales del mundo, las escandinavas, no han alcanzado ese nivel de equidad por contar con una gran presión fiscal sobre las rentas, sino porque poseen un denso y sofisticado tejido empresarial que permite pagarles veinticinco dólares la hora a un trabajador porque el bien o el servicio que produce genera altísimos beneficios. Los trabajadores que recogen café, bananos, o cortan caña, no pueden alcanzar un alto nivel de prosperidad porque el rendimiento real de su trabajo es muy bajo. Es absurdo quejarse de que un campesino hondureño gana la vigésima parte de lo que gana un trabajador sueco. Lo que sucede es que lo que produce el trabajador sueco vale veinte veces más que lo que produce el hondureño.

· Cuarta, la apertura y las conexiones con el exterior son indispensables. En el mundo contemporáneo, y desde el siglo XIX, son esenciales las relaciones con el aparato productivo internacional para poder desarrollarse. Son necesarios el capital, la tecnología, el know-how gerencial, el mercadeo. Y se trata, además de un proceso progresivo de asimilación que no puede improvisarse. Bolivia o Paraguay no pueden decidir convertirse de la noche a la mañana en países productores de motores de avión o chips para computadoras. Después de la Segunda Guerra, Japón comenzó a hacer unas imitaciones baratas y defectuosas de objetos industriales americanos. Poco a poco el aparato productivo se fue refinando y los japoneses pasaron de la imitación mala a la buena, más tarde a la innovación y, por último, a la creación original. Pero para eso era esencial mantener lazos muy fuertes con los centros creativos del planeta.

¿Por qué Argentina pudo dar un salto hacia el primer mundo a principios del siglo XX? Porque Inglaterra llevó los ferrocarriles, la electricidad, los barcos frigoríficos y el financiamiento. De diversas maneras, y cada país con sus matices, esa es la historia de la prosperidad creciente de sociedades que eran más pobres que América Latina (por lo menos comparadas a los más ricos del continente) a mitad del siglo XX y hoy son mucho más ricos que nosotros: España, Corea del Sur, Irlanda o Taiwan, por ejemplo.

· Quinta, la empresa estatal es un fracaso. Podría alegarse que si el secreto del desarrollo y la equidad radica en la creación de empresas eficientes esa tarea podría desarrollarla el Estado, pero la nefasta experiencia del siglo XX demuestra que no es posible. Las empresas estatales han fracasado en la URSS y en Inglaterra, en Francia y en Cuba, en Corea del Norte y en Argentina: en todas partes. ¿Por qué? Primero, porque tienden a crear monopolios y al no existir competencia se anquilosan y atrasan. Se vuelven tecnológicamente obsoletas y los bienes o servicios que producen son progresivamente peores y más caros. Segundo, porque no se administran con criterios empresariales a la búsqueda de eficiencia y beneficios, sino con propósitos políticos. Tercero, porque se convierten en fuentes de clientelismo con plantillas sobredimensionadas y en focos de corrupción administrativa.

· Sexta, el dirigismo es contrario al desarrollo. La creatividad técnica, científica o empresarial es casi siempre el producto de la chispa individual y del surgimiento espontáneo de clusters o agrupaciones inmensamente productivas que se van juntando sin que nadie lo ordene. Los Bill Gates o los Sillicon Valley no surgen por orden de los funcionarios o de los comisarios. Hace menos de diez años los creadores de E-Bay y de Google eran unos jóvenes con buenas ideas en la cabeza y casi sin dinero. Hoy esas dos empresas les dan trabajo a miles de personas y, para bien de todos, agilizan las transacciones comerciales en todo el mundo. En todas las sociedades hay un veinte por ciento de personas que poseen el ímpetu, la energía creativa y la disciplina para plantearse metas difíciles y arriesgadas. Son ella las que persiguen con ahínco esas metas y en el proceso arrastran en la dirección adecuada al ochenta por ciento restante que carece de esos rasgos de personalidad o de ese nivel de inteligencia. En las sociedades dirigidas desde la cúpula por un grupo de funcionarios toda esa energía creativa, la savia del desarrollo y el progreso, se pierde irremisiblemente.

· Séptima, la libre competencia es el camino al desarrollo y la fórmula menos ineficiente de asignar recursos. Una de las razones por las que América Latina es la región más subdesarrollada de Occidente radica en la falta de una economía de mercado verdaderamente libre y competitiva. Lo que hasta ahora hemos tenido (y algunos países como Chile comienzan a abandonar) es capitalismo-mercantilista-prebendario, donde el poder político elige a ganadores y perdedores. Ese sistema, que es el que prevalece en el mundo subdesarrollado, pese a todo, es menos improductivo que el estado-empresario-planificador, dirigido por caudillos y administrados por funcionarios que manejan a su antojo los fondos públicos. Con frecuencia, los gobiernos que han elegido este último modelo de desarrollo hacen un gran esfuerzo en el terreno educativo o en el de la salud, como sucede con Cuba y todos los regímenes comunistas, creando un notable capital humano, pero luego se frustran cuando comprueban que persisten la miseria y el subdesarrollo. ¿Por qué ocurre este fenómeno? Sencillo: para que el capital humano dé sus frutos tiene que haber libertades económicas, capital cívico y mercado. Educar cien mil ingenieros para luego atarles las manos es un acto absurdo y cruel. Absurdo, porque les impide crear riquezas. Cruel, porque esos profesionales terminan por experimentar una enorme frustración.

· Octava, no hay prosperidad sostenida sin instituciones de derecho y sosiego político. La creación de riqueza exige el buen funcionamiento del Estado de derecho. Eso incluye una legislación razonable que proteja los derechos de propiedad, tribunales eficientes e imparciales que juzguen los conflictos y obliguen al cumplimiento de los contratos, y la certeza de que las reglas de juego no van a cambiar por el capricho o el criterio de quienes mandan en el país. La principal riqueza de los países opulentos del planeta está en ese capital intangible, y este clima de tranquilidad y predictibilidad está totalmente reñido con la atmósfera de desasosiego y ansiedad que generan los procesos revolucionarios, con la catarata de decisiones y decretos dictados desde la cúpula. Lo que se logra por esa revoltosa vía es ahuyentar a los inversionistas y provocar más pobreza. El principal error intelectual de los revolucionarios es no entender que el desarrollo de los pueblos está ligado a la justa aplicación del Código Civil y no del Manifiesto Comunista. Por eso, el noventa por ciento de las transacciones económicas del primer mundo se hacen dentro del primer mundo.

· Novena, las decisiones económicas no pueden subordinarse a las necesidades electorales o a los caprichos ideológicos. Varias de las medidas que los partidarios del estatismo-dirigista-antioccidental ponen en juego tan pronto toman el poder consisten en controlar el banco de emisión de moneda, aumentar el gasto público, subir la tasa de impuestos y endeudarse irresponsablemente, sin tener en cuenta la base productiva real del país, las necesidades de inversión y las consecuencias de esas medidas a medio y largo plazo. Como es natural, a corto plazo se produce el espejismo del desarrollo económico, pero tan pronto pasa el shock de esa inyección de dinero “inorgánico” en la economía, sobreviene la inevitable crisis: la inflación, el encarecimiento de la deuda, la falta de financiamiento exterior, el desabastecimiento y la quiebra en cadena de numerosas empresas.

· Décima, la paz y las buenas relaciones con las naciones desarrolladas del primer mundo son muy convenientes para el desarrollo. No es una casualidad que las treinta naciones más ricas y desarrolladas del planeta mantengan, en general, muy buenas relaciones entre ellas y se comporten de acuerdo con un patrón bastante uniforme: son Estados de derecho, organizados democráticamente, dotados de un sistema económico que podemos llamar capitalismo empresarial de mercado, y en los que prevalecen la tolerancia, el pluralismo político y las libertades cívicas. Esas sociedades son las que más aprecian las personas en el mundo. ¿Cómo lo sabemos? Lo sabemos por el signo de las migraciones: hacia esas sociedades es que desean dirigirse la mayoría de los pobres del tercer mundo. No sólo hay un “sueño americano”, hay un “sueño” español, francés, alemán, etcétera, etcétera, ambicionado por millones de latinoamericanos, africanos y asiáticos que desean escapar de la durísima realidad de sus países. ¿Qué sentido tiene, pues, hostilizar ese mundo e identificarlo como “el enemigo” en lugar de tratar de formar parte de él? ¿Se han dado cuenta estos revolucionarios radicales de que el noventa y nueve por ciento de los hallazgos científicos y las innovaciones que le dan forma y sentido al mundo contemporáneo surgen de esa fuente? ¿Saben que al menos el cuarenta por ciento del crecimiento económico proviene de estos cambios en el saber y en el quehacer surgidos en el primer mundo, con Estados Unidos a la cabeza? ¿A quién se le puede ocurrir que es sensato golpear nuestro propio cerebro y el motor del que en gran medida depende nuestro bienestar?

Una breve reflexión final

Bien, si estos papeles no yerran excesivamente, ya sabemos quiénes forman parte de la vasta y truculenta familia estatista-dirigista-antioccidental, por qué conquistan las mentes y los votos de una parte enorme de los latinoamericanos, y por qué fracasan cuando alcanzan el gobierno. La pregunta lógica a que nos precipita este análisis es bastante obvia: ¿cómo impedir este fenómeno?

Lamentablemente, no creo probable que una intensa labor pedagógica pueda modificar esta dinámica política. Trate de convencer a un campesino hambreado de Guatemala o a una sirvienta humillada de Perú de las ventajas del capitalismo empresarial de mercado y lo mirarán como si fuera un marciano que habla una jerga incomprensible. Por otra parte, ¿dónde y cómo llevar a cabo esa intensa labor pedagógica si la mayor parte de las universidades, de los medios de comunicación y de los púlpitos religiosos suelen estar más cerca de la visión estatista-dirigista-antioccidental?

No debe esperarse, pues, un cambio de creencias y de actitudes que surja del pueblo y ascienda inconteniblemente hasta la cúpula y la obligue a cambiar sus formas de comportamiento. ¿Qué puede, entonces, hacerse? Tal vez la única esperanza real de modernización y desarrollo que tiene América Latina es que algunos grupos políticos, persuadidos de que lo que hay que hacer es lo que hace Holanda y no Evo Morales, consigan ganar el poder por vías democráticas y lleven a cabo esa revolución desde arriba, desde la cúspide, convenciendo a las multitudes y al resto de los cuadros dirigentes de las virtudes del modelo occidental por los resultados de su gestión y no por la armonía o la belleza de sus planteamientos ideológicos.

Algo de esto ocurrió en España y en Chile, donde la sociedad dejó de plantear y defender tonterías, reduciendo sustancialmente los niveles de pobreza y adentrándose en el camino del desarrollo, lo que ha traído el benéfico resultado de que, dentro de la clase política dirigente, apenas quedan defensores del estatismo-dirigista-antioccidental, y menos de un diez por ciento de los electores respalda esta tendencia en las urnas. Ya son muy pocos los que proclaman y respaldan locuras en estos países.

¿Y qué sucedería si esto no ocurre? Es fácil de predecir: paulatinamente, América Latina se irá distanciando de los niveles de desarrollo y modernidad de Occidente, haciéndose cada vez menos relevante en el mundo. Fenómeno, por otra parte, que no es desconocido en la historia. En torno a los siglos XVI y XVII Turquía era uno de los centros clave del planeta. En el XX ya sólo era una sombra de lo que había sido en el pasado. América Latina, si no cambia el rumbo, se seguirá hundiendo, pero con un agravante con respecto a Turquía: ni siquiera tiene en su pasado una época dorada de resplandor histórico a la cual referirse con orgullo. Nos habremos quedado en la eterna promesa. Y eso es triste.

domenica, gennaio 04, 2009

Antonio José Chinchetru - Cuba desconectada - Libertad Digital

entanas

Cuba desconectada

No quiere el régimen comunista que los cubanos sepan a través de internet cómo es el mundo exterior, pero tampoco quiere que desde la isla nos cuenten por esa vía al resto de la humanidad cómo se vive en ella.

Antonio José Chinchetru

Uno de los grandes temas en los medios de comunicación en este principio de año ha sido, no podía ser de otro modo, el medio siglo transcurrido desde el triunfo de los "barbudos" cubanos. Han sido cinco décadas de tiranía comunista, de un régimen totalitario plagado de represión, exilio y propaganda que merece ser contestada. No vamos aquí a hablar sobre el castrismo en general, para eso hay maestros. Pero tan triste aniversario es buena ocasión para repasar cómo la autodenominada Revolución (¿desde cuándo un régimen estancado que se prolonga tanto en el tiempo debería llamarse así?) ha robado a los cubanos otra revolución, que sí es auténtica y liberadora, de la que se disfruta en la mayor parte del resto del mundo: internet.

La aparición de la red ha revolucionado el modo de comunicarse, informarse o incluso de entretenerse, comprar y vender en todo el mundo. Tan sólo hay algunas excepciones y una de ellas es Cuba. Con la excusa de los problemas de infraestructuras, el régimen de los hermanos Castro mantiene desconectados a la inmensa mayoría de los isleños. Internet es un privilegio al alcance de unos pocos que gozan del necesario permiso del Gobierno para poder conectarse, e incluso para la mayor parte de estos se trata de una red capada, con tan sólo una pequeña cantidad de contenidos autorizados a los que poder acceder. Contra esta situación luchó, por desgracia sin éxito, Guillermo Fariñas. Apodado "Coco" por sus amigos, este valiente periodista independiente mantuvo una heroica huelga de hambre para pedir el fin de esta situación. Cuando Luis Margol y yo tuvimos la suerte de conocerlo en La Habana, todavía estaba recuperándose de los estragos que la protesta había causado en su cuerpo.

Es el mundo sin Google. Nada excepcional en un país en el que te miran con asombro cuando, tras preguntarte cuánto tiempo tarda el Estado en autorizarte a poner teléfono en casa, explicas que aquí no hace falta ese trámite para contratar una línea.

El embargo norteamericano es en esta cuestión, como en tantas otras, una excusa del régimen de los hermanos Castro para reprimir la libertad. Por una parte, la conexión a la red no tiene por qué pasar necesariamente a través de Estados Unidos. Por otra, este país ofreció al Gobierno de Cuba tender un cable para asegurarle a la isla un buen acceso a internet. Ofrecimiento que fue rechazado debido a que la Casa Blanca pedía a cambio reformas políticas. Al final, La Habana anunció que se conectará a través de la Venezuela de Hugo Chávez, lo que facilitará el control de los contenidos accesibles desde la mayor de las Antillas.

No quiere el régimen comunista que los cubanos sepan a través de internet cómo es el mundo exterior, pero tampoco quiere que desde la isla nos cuenten por esa vía al resto de la humanidad cómo se vive en ella. Sin embargo, ante esto también hay valientes. Entre ellos está un creciente número de blogueros independientes, que a pesar de las dificultades consigue mantener bitácoras no controladas desde el poder. La más conocida es Generación Y, de Yoani Sánchez, una valerosa habanera que destaca entre las voces de la libertad que desde el interior o desde el exilio tanto molestan al castrismo.

He leído con emoción el bello 1 de enero en La Habana anhelado por Federico Jiménez Losantos. Deseo de corazón que pueda cumplirlo. Yo sueño con uno similar, en el cual aparecen incluso algunos protagonistas compartidos (a pesar de no gozar del privilegio que él tiene de su amistad). Ese día de Año Nuevo estará un poco más cerca cuando Guillermo Fariñas, Yoani Sánchez y tantos otro cubanos puedan leer sin problemas un artículo como éste o escribir al mundo lo que les plazca a través de internet.

Antonio José Chinchetru es autor de Sobre la Red 2.0.

Nota: El autor autoriza a todo aquel que quiera hacerlo, incluidas las empresas de press-clipping, a reproducir este artículo, con la condición de que se cite a Libertad Digital como sitio original de publicación. Además, niega a la FAPE o cualquier otra entidad la autoridad para cobrar a las citadas compañías o cualquier otra persona o entidad por dichas reproducciones.

Algún 1 de Enero, en La Habana - El blog de Federico

Algún 1 de Enero, en La Habana - El blog de Federico: "Algún 1 de Enero, en La Habana
1 de Enero de 2009 - 16:43:45 - Federico Jiménez Losantos

Algún día, algún primero de enero como éste, me despertaré en La Habana. Será en algún hotel o en la casa de un amigo cubano, pero el sol vendrá del mismo sitio y como acostumbra: turbulento, estrepitoso, apabullante desde el amanecer. Desayunaré jugo de fruta, siempre digna de ver en el Caribe, tomaré un aguachirle para mojar bizcocho y luego una coladita con los demás. Porque en esa mesa no estaré solo. Seguramente alguien bendecirá la mesa y guardaremos un minuto de silencio por los que no hayan llegado a ver ese día. Y si yo no estuviera allí, que alguien me recuerde, porque no quisiera morirme del todo sin despertar algún 1 de Enero en La Habana.

Por supuesto, desayunaré junto a los Montaner, con quienes a solas o familiarmente acompañados hemos declarado tantas guerras de papel, hemos promovido infinitos manifiestos y denuncias. Habrán pasado más de treinta años desde que conocí a Carlos Alberto en Las Palmas, pidiendo la libertad para Padilla. Heberto ya no podrá ver esa mañana, pero de algún modo la verá. También estará y no estará, abacialmente sentado, el gran"